CONFLICTOS DE PAREJA,

UNA TOMA DE CONCIENCIA

¿Cuál podría ser el mejor maestro sino aquél que está con nosotros las 24 horas del día non-stop?

 

¿QUÉ ES Y PARA QUÉ SIRVE UNA PAREJA? ¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DE UNA RELACIÓN DE PAREJA?

Os hago esta pregunta para que la respondáis lo más sinceramente posible

¿Sirve para hacernos felices? ¿Sirve para que nos de amor? ¿Para qué nos de cariño? ¿Para qué sirve tener pareja?

 

Empiezo este artículo con esta pregunta porqué creo que es la base de cualquier conflicto de pareja.

 

Supongo que muchos habéis respondido a la pregunta y os habéis dado cuenta de todo lo que esperáis de la persona con la que queréis formar una relación.

 

 

REALIDAD FRUSTRANTE

 

 

La realidad que nos vende el mundo y la sociedad en general es esta, la de una persona que tiene una obligación o responsabilidad conmigo, para hacerme feliz, llenarme, darme amor, sacrificarse por mi, cuidarme, entenderme… Y que también espera de nosotros que hagamos lo mismo con nuestra pareja.

 

 

FASES ENAMORAMIENTO

 

Y esto es muy bonito hasta cierto punto, supongo que todos conocéis la primera fase del enamoramiento, en la que todo es perfecto y no parece suponer un sacrificio dedicarte al otro casi al 100% ya que de forma natural lo tenemos en la mente a cada minuto del día y no concibimos pasar un día sin ver a esa persona tan especial.

 

Pero luego viene la segunda fase en la que se ha normalizado la compañía del otro, y en la que empezamos a ocuparnos de nosotros mismos otra vez y a ante ponernos al otro en vez de al revés. Y ahí es cuando empiezan los conflictos, cuando dejan de comprarnos flores, de hacernos masajes, y de mandarnos esos 50 mensajitos diarios al móvil.

 

Y para muchas personas el significado de esta fase significa el des-enamoramiento, el desencanto o dónde aparece la típica frase de: “El amor es ciego y no veía a quién tenía a mi lado”.

Y es aquí donde empiezan a surgir los conflictos, dónde habíamos creado una expectativa de esa persona, y en la cuál habíamos abocado todas nuestras atenciones creyendo que alimentábamos algo que iba a durar para siempre.

 

Y aun habiendo tenido 20 relaciones, y 20 supuestos fracasos, seguimos intentándolo de la misma manera.

 

 

 

¿PARA QUÉ? - ¿CUÁL ES EL MOTIVO DEL

 

“FRACASO” SENTIMENTAL? 

 

La pregunta es, que si tenemos claro que nuestras relaciones no funcionan de esta manera, ¿porqué seguimos actuando así? Y ¿porqué no preguntarnos, qué pasa? ¿Qué tenemos que ver en estas personas de nosotros mismos?

 

 

 

REALIDAD DUAL: VÍCTIMA DE LAS

 

CIRCUNSTANCIAS 

 

Seguimos actuando así por varios motivos, el principal es muy claro, vivimos desde un sistema de pensamientos qué nos dice que la realidad que vivimos no tiene nada que ver con nosotros, que somos unos víctimas de las circunstancias externas, y que lo único que podemos hacer es aprender a vivir con ello. Esperando que llegue al fin esa persona, ese príncipe azul que por fin nos vaya a amar para siempre.

 

Esta manera de pensar y de vivir, nos hace impotentes y nos obliga a vivir desde un estado de frustración constante, ya que parece que por mucho que hagamos nunca cambia nada.

 

Y la cuestión no está en hacer, sino desde donde hacer el cambio.

 

 

 

 REALIDAD NO DUAL: NUEVO PARADIGMA O MANERA DE PENSAR

 

Lo que se propone en este artículo es cambiar de mentalidad respecto a la realidad y a cómo funciona ésta.

 

Os invito a que experimentéis por vosotros mismos esta nueva forma de pensar y observéis qué ocurre.

 

 

La realidad es que el propósito de una pareja es únicamente uno: hacernos crecer, evolucionar y sanarnos a nosotros mismos. 

 

EL INCONSCIENTE y LA PROYECCIÓN

 

La realidad que vivimos está totalmente

condicionada por nuestro inconsciente, el cual forma un 93% de nuestra mente.

 

 

Este inconsciente está formado a raíz de todas nuestras creencias, las ideas que tenemos del mundo, los valores, y las experiencias que hemos vivido.

 

 

 

Y si hablamos de que nuestra realidad está condicionada por nuestro inconsciente, es porqué hay un principio, que es el de la Proyección, que no nos cuentan, y es que todas estas creencias, este inconsciente que no controlamos, sí que nos controla a nosotros, y es el que se proyecta en forma de realidad en nuestro día a día.

 

Yo siempre pongo el mismo ejemplo:

 

¿No es extraño que haciendo la misma ruta por la carretera unos días te encuentres todos los semáforos verdes y otros días todos rojos?

¿Y no te has fijado que hay de distinto en ti esos días?

A lo mejor no es el semáforo rojo lo que te enfada, sino es el hecho de que no tienes ganas de ir a donde vas, ya estás de mal humor por ese hecho y el semáforo rojo solo refleja tus pocas ganas de dirigirte hacia donde vas.

¿Y cuando los semáforos son verdes? Puede ser suerte o puede ser que donde quiera que tengas intención de ir te ilusione, o simplemente te apetezca, tu estado es feliz y contento y los semáforos te abren paso como tu mente a ti.

 

Con este ejemplo sólo quiero reflejar este principio de Proyección. Pero ahora seguro que muchos de vosotros os preguntáis, ¿y esto qué tiene que ver con los conflictos de pareja?

 

 

Muy sencillo, porqué igual que reflejamos nuestro estado mental y emocional con ese semáforo, lo proyectamos en nuestras parejas.

 

 

 

TROPEZAR DOS VECES CON LA MISMA PIEDRA

 

Si observáis las relaciones que hayáis tenido, y os hiciera esta pregunta: ¿Qué tienen en común todas ellas? ¿Cuál ha sido el verdadero motivo de ruptura?

 

Seguro que os daríais cuenta de que tienen más cosas en común de las que pensabais.

 

Y probablemente vuestro inconsciente esté reflejando ciertas experiencias de dolor no resueltas con el fin de qué os hagáis conscientes de ella y las liberéis.

 

 

 

 

 

NUESTRA PAREJA,

 

                NUESTRO ESPEJO 

 

                 ¿Qué nos puede mostrar nuestra pareja?

 

 

CREENCIAS DE NOSOTROS MISMOS,

 

    DE NUESTRO "VALOR" COMO

 

    PERSONAS

 

 

Nuestra pareja es el espejo más potente, donde podemos ver esas creencias inconscientes a cerca de nosotros mismos, reflejadas fuera.

Por ejemplo: Si yo creo de mi mismo, que “No sirvo” o “No valgo”, se me va a manifestar una pareja que me diga:

- ¡No sirves! ¡No vales!

Incluso hasta tal punto que nuestro maltrato autoinfligido es tan grande, que se nos muestre en forma de una pareja que nos maltrate físicamente, y que sólo nos está mostrando esa parte de nosotros mismos para poder verla y cambiarla.

 

TAL COMO TE JUZGAS A TI MISMO, TE JUZGARÁN LOS DEMÁS

 

PARTES NO INTEGRADAS 

 

También nos va a mostrar esas partes de nosotros no integradas, por ejemplo, si yo soy una persona muy tímida que no se atreve a mostrarse a los demás tal y como es, el Universo me va a traer una pareja que va a ser socialmente muy abierto, que se va a mostrar tal y como es en el plano social.

 

¿Para qué? Para que yo pueda evolucionar e integrar ese comportamiento.

Pero a su vez yo le voy a enseñar cosas porqué quizás soy tímida, pero tengo una enorme capacidad de introspección, de reflexión y de estar conmigo misma, y quizás él se pierde en lo social, no sabe estar sólo, y no se permite a estar consigo mismo, por lo tanto, yo vengo a mostrarle a él que potencie esa parte introspectiva de estar consigo mismo, de sacar sus propios sentimientos y su personalidad y no estar tan pendiente de lo externo.

 

Otro ejemplo puede ser el de una pareja que uno de ellos sea muy dependiente del otro porqué tiene miedo a estar solo y cree que lo necesita y el otro esté agobiado de tanta demanda ya que es una persona totalmente contraria, muy independiente, libre, tiene amistades fuera la pareja, etc.

El mejor favor que le podría hacer esa persona a la pareja dependiente, aun que suene muy radical es ponerle límites e incluso dejarla, para que esa persona vea que puede vivir sin la otra y que no ocurre nada, al contrario, puede descubrirse a ella misma y disfrutar de si misma.

¿Y cuál sería el aprendizaje de la otra persona? Posiblemente esa persona no sepa poner límites en su relación porqué ha tenido una madre sobre-protectora, y se encuentra con una persona así para aprender a poner límites y respetar su espacio personal y su libertad.

 

A NUESTRO PAPÁ O MAMÁ

 

Seguro que conocéis la teoría de Sigmund Freud que ya desde el psicoanálisis observó que el ser humano tiene tendencia a repetir patrones de nuestros padres.

Es importante comprender esto, porqué es una de las claves para tener buenas relaciones de pareja.

Desde pequeños nuestros papás simbolizan Dioses para nosotros, son los dos referentes que nos van a guiar en los primeros pasos de la vida para seguir guiándonos durante toda ella, ya sea de forma consciente o inconsciente.

 

Los bebés y los niños, si os fijáis, aprenden a base de copiar lo que ven, imitar lo que hablan los adultos para hablarlo ellos luego, andar de una manera en concreto, etc.

Y lo más importante, llegan momentos en los que inconscientemente no podemos decidir, pero hemos seguido a esos referentes hasta tal punto de tener las mismas ideas, creencias a cerca de la vida, valores, etc. De forma automatizada.

 

Y a la vez también llega un momento de la vida que normalmente está marcado en la etapa de la adolescencia, en que el niño está en fase de pasar a adulto y empieza a cuestionarse si la manera de actuar de sus padres es la correcta para ellos o no. Y empieza la revelación, la lucha, y el juzgar a nuestros padres de lo mal que lo han hecho y lo bien que lo podrían hacer.

 

Ahí es cuando empieza el conflicto, porqué pasamos de un extremo a otro admirando a nuestros padres o no, rechazándolos por completo. También es posible admirar ciertas partes de ello y luego rechazar otras. Pero en ambos casos hay conflicto. Porqué no hemos perdonado y seguimos juzgando su manera de actuar. Seguimos "enfadados", "tristes", resentidos.

Y eso no nos permite hacer tres cosas: 

  •     Aceptarnos a nosotros mismos tal cómo somos   
  •     Hacernos responsables de nuestras vidas
  •     Encontrar una pareja con la que no tengamos esos mismos conflictos

 

Y en el punto 3 es dónde nos vamos a parar. Siguiendo la pregunta inicial

¿Qué nos puede mostrar nuestra pareja? A nuestros papás

 

Esto es lo que ocurre cuándo hemos juzgado a nuestros padres que creamos unas carencias que queremos suplir y que buscamos incesantemente en una pareja.

En el momento de encontrar una pareja, le damos su objetivo: hacernos felices, darnos lo que no tenemos y actuar según lo que nosotros creemos correcto

 

Por ejemplo: A lo mejor he tenido un padre que ha sido ausente, no ha estado en casa porqué tenía que trabajar para alimentar a la familia.

Entonces lo que yo busco es una persona, en este caso un hombre, que esté presente en mi vida, lo anhelo, espero eso de esa persona. Y puede ser que nos encontremos con dos opciones dentro de la balanza de la vida.

 

1) Encontrar a un hombre que esté demasiado disponible, hasta tal punto que incluso nos agobia y no tenemos espacio vital para hacer nuestra vida.

 

2) Un hombre ausente, que anteponga su trabajo a mí, porqué sigo repitiendo el patrón de mi padre, porqué es el único tipo de amor que conozco

 

Estas dos opciones son válidas para nuestro crecimiento y nos están mostrando esa parte dolida de nosotros mismos, esa parte que no está resuelta, perdonada. Ese sentimiento de desamor y de ausencia que llevamos desde la infancia por no tener a nuestro padre con nosotros.

 

A la vez, es posible que la historia del hombre trabajador que no tiene tiempo para nosotras, sea que en su casa no hubo mucho dinero y tenía una gran necesidad de trabajar para no volver a pasar esa escasez, ya que en este caso su padre no traía el dinero necesario para alimentarlos a todos.

 

Ese miedo que tiene le impide ver que no está viviendo ese pasado, sino un presente en el que no hace falta hacer tantas horas y tener tanto dinero para sobrevivir, también le hará ver que no pasa nada porqué quizá su pareja también trabaje y los dos puedan pasar más tiempo juntos. Él también tiene que aprender de su pareja.

 

Conocer la historia de este hombre nos facilitará comprender y perdonar a nuestro padre, que quizá vivió una situación parecida en su casa y tenía la misma necesidad que estamos viendo en nuestra pareja.

En el momento de comprender y relajar esos juicios, de perdonar a nuestro padre y entender que hizo lo mejor que supo, probablemente permitamos que nuestra pareja deje de mostrarse así o bien, que ya no la necesitemos porqué lo que venía a mostrarnos ya lo ha hecho y lo hemos integrado.

 

Otro ejemplo: He vivido con una madre sumisa, que hacía todo lo que se esperaba de ella, que hacía y le daba todo lo que pedía mi padre. Y he visto cómo mi padre estaba encantado cuando ella se daba a él completamente. Pero también he visto cómo él se enfadaba cuando no llenaba sus necesidades, cuando no hacía lo que él esperaba de ella. Le negaba el amor cuando ella a lo mejor se había ido a tomar un café con las amigas en vez hacerle la cena a tiempo como se suponía que debía hacer.

 

Es posible que yo me encuentre a un hombre que me haga vivir una situación similar, que haya vivido en una casa donde su madre y sus hermanas lo hacían todo, y esté tan acostumbrado a este rol que lo automatice con su pareja, esperando que haga lo mismo que su madre.

 

En este caso es probable que nos encontremos en esta situación para actuar de manera distinta a nuestra madre, esto nos debe permitir ver nuestra desvalorización como mujer y aprender a respetarnos a nosotras mismas. Teniendo el mismo derecho que nuestra pareja a hacer o no hacer. Sin sentirnos juzgadas y sin tener miedo de que nos deje de querer ese hombre.  

Cuando aprendamos la lección pueden pasar dos cosas:

 

1) Que ese hombre no esté de acuerdo con este cambio que hemos hecho y decida que no somos mujer para él y que la relación se rompa permitiéndonos pasar a otra lección con otra pareja ya que ésta ya está resuelta. O que nosotras decidamos que nos merecemos otro tipo de persona que nos permita respetarnos a nosotras mismas y compartir las tareas.

 

2) O puede ser que este hombre, nuestra pareja decida hacer un cambio también y darle valor a su mujer, y al mismo tiempo les está dando valor a su madre y a sus hermanas, realizando tareas del hogar dándose cuenta de lo difícil que puede ser y del tiempo que ocupa. Comprendiéndolas y comprendiendo a su pareja, así se libera él y a esas mujeres.

 

Si os fijáis, en ambos casos hay un aprendizaje en común, hay un espejo de lo que hemos vivido en nuestros padres.

 

Otro ejemplo: Él es muy terrenal, calculador, sopesa siempre pros y contras y se piensa las cosas mil veces antes de actuar. Y ella es todo lo contrario, demasiado espiritual, siempre está en las nubes y no piensa nunca antes de actuar, simplemente se lanza.

Ambos deben aprender aquí, él a soltarse y confiar más en la vida y conectar más consigo mismo. Y ella a parar antes de actuar y a tocar de pies en el suelo de vez en cuando. Es decir, encontrar un equilibrio. El yin y el yan.

 

 

EN LA PAREJA EL APRENDIZAJE SIEMPRE ES BILATERAL

 

 

 

COMPRENSIÓN Y PERDÓN

 

 

Para liberarnos de todas las creencias que nos condicionan, sobre todo a nivel de nuestros padres, el único trabajo posible es permitir sacar el resentimiento, es decir, volver a sentir el dolor de lo que se vivió, para así una vez liberado poder pasar al siguiente paso que es comprender a papá o a mamá. Comprender  la historia que hay detrás de la historia, eso quiere decir que nos permitamos ver qué es lo que han vivido ellos que les ha hecho actuar de cierta manera con la mejor intención posible, quizá para protegernos, para enseñarnos a sobrevivir, etc. 

 

 

 

LIBERACIÓN

 

Una vez liberado ese dolor, podremos ser libres y aparecerá en nuestras vidas esa persona con la que poder seguir creciendo, sin hacerla responsable de su felicidad... 

 

Jessica Gavilán